Cuando en una ficha lees «piña madura, mandarina y chocolate», alguien ha catado ese café. No lo ha bebido en una taza cualquiera: lo ha puesto al lado de otros, con la misma dosis, la misma agua y los mismos minutos, y ha ido apuntando lo que encontraba. Eso es una cata, o cupping, y es la herramienta con la que se compra, se tuesta y se describe todo el café de especialidad.
Aquí va cómo se hace, paso a paso, qué se evalúa y cómo puedes montarla en casa con dos o tres cafés. Lo que significa la nota que sale de una cata profesional está en la puntuación SCA; este artículo va del método.
Por qué se cata así y no en una cafetera
Una cafetera añade variables: presión, filtro, tiempo de contacto, la mano de quien la usa. La cata las quita todas. Café molido en una taza, agua encima, esperar, sorber. Es lo más parecido a una infusión neutra, y por eso lo único que cambia entre una taza y otra es el café. No es la forma más rica de beberlo; es la forma más justa de compararlo.
El protocolo, paso a paso
El estándar es el de la SCA (Specialty Coffee Association), y es el que se usa en concursos, en compras de café verde y en el tostadero:
- Las tazas. Iguales todas, de unos 200 mililitros. Se ponen varias del mismo café (en las catas profesionales, cinco) y se colocan sin nombre, para no saber qué se está probando.
- La dosis. 8,25 gramos de café por cada 150 mililitros de agua, pesados en grano y molidos justo antes, con una molienda media-gruesa, algo más gruesa que para filtro.
- El olor en seco. Antes del agua se huele el café molido: es la fragancia. Ya dice cosas: flores, fruta, tostado, o defectos.
- El agua. Filtrada, a 93 grados, hasta llenar la taza, y se arranca el reloj.
- Cuatro minutos. El café molido sube y forma una costra en la superficie. Se espera sin tocar nada.
- Romper la costra. A los cuatro minutos, con la cuchara, se empuja la costra hacia atrás tres veces, con la nariz encima: es el momento en que más aroma suelta la taza. Después se retira la espuma de la superficie con dos cucharas.
- Sorber. Cuando el café ha bajado a unos 70 grados, se toma una cucharada y se sorbe con fuerza, con ruido: así el café se pulveriza en la boca y llega a toda la lengua y a la nariz. Se escupe. Y se repite mientras el café se enfría: a temperatura media y casi frío, porque cada temperatura enseña algo distinto.

Qué se evalúa en cada taza
- Fragancia y aroma. Lo que se huele en seco y al romper la costra.
- Sabor. La impresión principal en la boca: fruta, chocolate, frutos secos, flores, especias.
- Retrogusto. Lo que queda después de escupir. Un buen café deja dulzor y aroma; un café flojo se apaga en segundos, y uno con defectos deja aspereza.
- Acidez. La viveza, el punto de cítrico o de manzana. Se busca que sea brillante y agradable, no agria.
- Cuerpo. El peso del líquido en la boca: de ligero como un té a denso como un chocolate.
- Equilibrio. Si sabor, acidez y cuerpo se apoyan o si uno tapa a los demás.
- Dulzor, limpieza y uniformidad. Que sea dulce sin azúcar, que no haya nada raro, y que las cinco tazas del mismo café sepan igual.
Sobre esa hoja se pone la nota. La escala, los 80 puntos y lo que ha cambiado con el Coffee Value Assessment lo tienes en el artículo de la puntuación.
Las notas de cata: qué significan
«Piña madura» no quiere decir que el café sepa a piña. Quiere decir que, al catarlo, lo que más recuerda su acidez y su dulzor es una piña madura. Las notas son referencias compartidas, sacadas de una rueda de sabores común, para poder describir un café a alguien que no lo tiene delante. Si a ti te recuerda a otra cosa, no estás equivocado: estás usando tus referencias.
Con nuestros cafés, la cata dice, en resumen: Brasil, caramelo, frutos secos y fruta madura, cuerpo sedoso; Etiopía, flores, cítricos y fruta, cuerpo ligero; Kenia, grosella y cítrico, acidez vibrante; Costa Rica, piña madura, mandarina y chocolate, lo que da un honey; Colombia, dulzor, acidez limpia y frutos secos; Uganda, frutos rojos y chocolate oscuro. Las notas completas de cada lote están en su ficha.

Cómo catar en casa
No hace falta nada especial. Dos o tres cafés distintos, de tueste parecido y con sus días de reposo, tazas iguales, una báscula, un molinillo (la molienda media-gruesa, la misma para todos) y agua filtrada recién hervida y reposada un minuto. Sigue los pasos de arriba: 8 gramos por 150 mililitros, cuatro minutos, romper la costra, sorber a tres temperaturas.
Tres consejos que cambian la cata:
- A ciegas. Que alguien tape las bolsas y cambie las tazas de sitio. Sabiendo qué café es, la cabeza decide antes que la lengua.
- Apunta antes de hablar. Cada uno escribe lo que encuentra y solo después se compara. Si uno dice «fresa», todos encuentran fresa.
- Vuelve cuando esté frío. Los cafés buenos ganan al enfriarse: aparece la fruta y el dulzor. Los flojos se quedan planos.
La cata en el tostadero
En Boconó cada café se cata varias veces: al elegir el lote verde, al diseñar el perfil de tueste y cuando llega la cosecha nueva, porque el mismo café de otro año pide retocar el tueste. Y si tostamos para tu negocio, lo catamos contigo antes de tostar el pedido, para ajustar lo que haga falta.
Resumen rápido
- La cata quita la cafetera de en medio: café molido, agua a 93 grados, cuatro minutos, sorber.
- Dosis: 8,25 gramos por 150 mililitros, molienda media-gruesa, molido al momento.
- Se rompe la costra oliendo, se retira la espuma y se sorbe a tres temperaturas.
- Se evalúan aroma, sabor, retrogusto, acidez, cuerpo, equilibrio, dulzor y limpieza.
- Las notas de cata son referencias compartidas, no ingredientes.
- En casa: dos o tres cafés, a ciegas, apuntar antes de hablar y volver cuando esté frío.
Preguntas rápidas
¿Hay que escupir el café en una cata?
En una cata profesional, sí: son muchas tazas y muchas cafeínas. En casa, con dos o tres cafés, puedes tragarlo; lo importante es sorber con fuerza para que el café llegue a la nariz.
¿Se cata el café tostado o el verde?
Siempre tostado, pero para valorar un café verde se hace un tueste ligero y rápido, igual para todas las muestras, y se cata a los pocos días. Así se ve el café, no el tueste.
¿Qué es una cata a ciegas?
Una cata en la que no sabes qué café hay en cada taza hasta el final. Es la única forma de que el nombre, el precio o el origen no decidan por tu paladar.
Fuentes y lectura técnica
- Specialty Coffee Association, estándares del café: los protocolos de cata y el Coffee Value Assessment.
- Royal Coffee, «How to set up and run a coffee cupping»: el protocolo paso a paso, con las cifras de la SCA (8,25 g por 150 ml, agua a 93 °C, cuatro minutos).
Seguir leyendo
¿Cuándo tomar el café después del tueste? El reposo, explicado
Un café recién tostado todavía está soltando CO₂ y eso estropea la extracción. Cuántos días conviene esperar según el…
Puntuación SCA: qué significa hoy la nota de un café
La ficha de cata de la SCA de 2004 está derogada desde noviembre de 2024. Qué es el Coffee Value Assessment, cómo sale…
Café ecológico: qué garantiza el sello y qué no
«Ecológico», «bio» y «orgánico» son palabras reservadas por ley en la Unión Europea, y un café solo puede llevarlas si…