Café de Lara: el estado que más café produce de Venezuela

El origen, por dentro

Cafetal en producción en las laderas de Sanare, estado Lara, con la cordillera al fondo
Un cafetal en producción en las laderas de Sanare, en el municipio Andrés Eloy Blanco: donde más café se cultiva de Venezuela.

El estado que más café produce de Venezuela no está en los Andes. Está donde los Andes se acaban, y hace cien años llenaba trenes enteros de grano camino del puerto.

Sanare, el municipio con más café del país

Cuando se piensa en café venezolano se piensa en los Andes: Mérida, Táchira, Trujillo. Pero el estado que más café produce no está en la cordillera andina, sino al noroeste, donde los Andes se acaban y empieza el sistema coriano: Lara. Fedeagro, la confederación de asociaciones de productores, la pone a la cabeza de los estados cafeteros del país, por delante de Portuguesa.

Dentro de Lara, el municipio Andrés Eloy Blanco, con capital en Sanare, es donde más café se cultiva del país. Sanare está a unos 1.350 metros, en un pliegue de montaña donde la temperatura se queda templada todo el año. Es el sitio con más productores de café de Venezuela.

Duaca, la Perla del Norte: cuando el café llenaba trenes

A media hora de Barquisimeto está Duaca, capital del municipio Crespo. La llaman «la Perla del Norte», y el apodo no se lo ganó por bonita: se lo ganó con el café.

En 1877 quedó conectada al Ferrocarril Bolívar por el ramal de La Luz de Aroa. Desde entonces, en temporada de cosecha, salían varios trenes al día cargados de grano hacia el puerto de Tucacas. Salían tantos que había que despachar de noche para dar abasto. Y en 1930 había catorce máquinas de beneficio de café registradas solo en ese pueblo.

Ese dato es el que conviene tener presente al leer cualquier cosa sobre el derrumbe del café venezolano. No le pasó a un país que no supiera hacer café. Le pasó a uno que llenaba trenes.

Lo que vimos en abril de 2026

Un vivero que es un plan a tres años

En Duaca, un vivero entero: miles de plantones de café en bolsa, alineados en eras sobre el suelo, con la manguera de riego cruzando entre ellas. Esperan a que alguien los baje a la ladera.

Un vivero así no se monta por nostalgia. Se monta porque hay un plan, y el plan tiene un plazo conocido: tres años desde que la planta va al campo hasta la primera cosecha que merezca ese nombre. Quien llena ese vivero está apostando a tres años vista, en un país donde apostar a tres años vista no es fácil.

La misma escena, desde el otro lado del tiempo

En Sanare, en la finca de Cleiver Colmenárez, las dos mitades del plan caben en un solo encuadre: delante, las calles recién plantadas, con la tierra todavía removida; detrás, subiendo la ladera, el cafetal que ya está en producción y da cosecha. Lo que en Duaca es una bolsa, aquí ya es una mata.

El cafetal en flor

Y llegamos en la semana buena. La floración del café dura unos pocos días al año: el cafetal se cubre de flor blanca de golpe, huele a jazmín y se acaba. De cada una de esas flores sale una cereza que se recogerá ocho o nueve meses más tarde. Fotografiarla no es cuestión de suerte con la cámara; es cuestión de estar allí la semana que toca.

El beneficio, y por qué se hace en la finca

La cereza del café es fruta, y una fruta madura no espera. Por eso el beneficio —separar el grano de la pulpa— se hace en la propia finca el mismo día de la recogida, y no en una planta a cien kilómetros.

En Sanare vimos el circuito completo: los tanques de fermentación de obra, donde el grano recién despulpado pasa la noche soltando el mucílago, y la marquesina de secado, con el café pergamino extendido bajo malla. Bajar del 50 % de humedad al 11 % lleva entre una y tres semanas, y hay que removerlo varias veces al día para que seque parejo.

El puerto seco: el café volviendo a salir

Hay una parte de esta historia que no suele fotografiarse porque no es bonita: la logística. Un país puede recuperar sus cafetales y seguir sin poder vender fuera si la cadena de salida está rota.

En un puerto seco del estado Lara —una aduana interior, donde la carga se consolida antes de bajar al puerto— vimos decenas de palets de sacos de yute con café verde, apilados en un almacén, y un contenedor marítimo cargándose con una grúa.

Un almacén así no existía hace diez años. Es, probablemente, la mejor prueba de que la recuperación no es solo una cuestión de siembra: el café vuelve a salir del país.

Qué relación tenemos con Lara

Conviene decirlo claro, porque en esta página hay fotos de fincas con nombre: hoy no compramos café de Lara. El único café venezolano del catálogo es el de Campo Elías, en Trujillo.

Fuimos a Lara a ver el estado que más café produce del país y a entender de dónde puede salir lo que viene. Si algún día llega un lote de aquí, se dirá en esta misma página.

En el cafetal de Sanare, con el productor: se coge la cereza, se abre y se mira el grano. Así se decide si el lote está en punto, allí mismo y no tres meses después.
El secado, en Duaca. El café se remueve varias veces al día para que seque parejo; si se apelmaza, una parte queda húmeda y ese lote se estropea entero.
Un cafetal en producción en Sanare, el municipio que más café cultiva de Venezuela.
Vivero de café con miles de plantones en bolsa alineados en el suelo, en Duaca, municipio Crespo
Un vivero entero en Duaca. Cada bolsa es una planta que no dará su primera cosecha de verdad hasta dentro de tres años: nadie monta esto por nostalgia.
Cafetal completamente en flor bajo plataneras en Duaca, municipio Crespo, estado Lara
El cafetal en flor. La floración dura unos pocos días al año; de cada flor blanca sale una cereza que se recogerá ocho o nueve meses más tarde.
Cafetal en plena floración con la neblina entrando entre los árboles de sombra, en Duaca, municipio Crespo, estado Lara
Cafetal en floración bajo la neblina en Duaca, municipio Crespo, estado Lara.
Ladera sembrada de cafetos en la finca de Cleiver Colmenarez, en Sanare (estado Lara, Venezuela)
Ladera sembrada de cafetos en la finca de Cleiver Colmenarez, en Sanare.
Cleiver Colmenarez, Carlos Núñez y Wilmer Granadillo conversando en un cafetal de Sanare
De izquierda a derecha: Cleiver Colmenarez, propietario de la finca; Carlos Núñez, de Boconó; y Wilmer Granadillo, alcalde de Sanare y amigo de Boconó. Granadillo nos recibió con enorme hospitalidad y nos presentó a Cleiver.
Tanques de fermentación de obra en el beneficio húmedo de una finca de Sanare, estado Lara
El beneficio húmedo de la finca de Sanare. Aquí el grano recién despulpado pasa la noche soltando el mucílago antes de lavarse.
Germinador elevado de madera con chapolas de café bajo una malla de sombra, en un cafetal del estado Lara
Germinadero de café bajo sombra, donde las plántulas se desarrollan protegidas antes de pasar al cafetal.
Vista del valle cafetalero desde la finca, con laderas plantadas de café y la sierra al fondo, en Sanare, estado Lara
Valle cafetalero de Sanare visto desde una finca, con laderas de café y la sierra al fondo.
Sacos de café verde durante una inspección de exportación en Puerto Seco, Barquisimeto
Inspección de café verde en Puerto Seco, Barquisimeto (estado Lara), antes de la carga para exportación. Personal de la Guardia Nacional verifica el procedimiento.
Camión con grúa cargando un contenedor marítimo en un puerto seco del estado Lara
Cargando un contenedor en el puerto seco. Del interior de Lara al puerto, y del puerto a Europa: es la parte de la cadena que se había roto.
No le pasó a un país que no supiera hacer café. Le pasó a uno que llenaba trenes.
Sobre el derrumbe de la producción venezolana

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el estado que más café produce de Venezuela?

Lara, según Fedeagro, la confederación de productores, que la sitúa por delante de Portuguesa. Y dentro de Lara, el municipio Andrés Eloy Blanco, con capital en Sanare, es donde más café se cultiva del país. Sanare está a unos 1.350 metros de altitud.

¿Vende Boconó café del estado Lara?

Hoy no. El único café venezolano del catálogo es el de Campo Elías, en el estado Trujillo. La visita a Lara de abril de 2026 fue para conocer el origen, no para cerrar una compra.

¿Por qué a Duaca la llaman «la Perla del Norte»?

Por el café. Desde 1877 quedó conectada al Ferrocarril Bolívar, y en temporada de cosecha salían varios trenes al día cargados de grano hacia el puerto de Tucacas. En 1930 había catorce máquinas de beneficio de café registradas solo en ese pueblo.

¿Cuánto dura la floración del café?

Unos pocos días al año. El cafetal se cubre de flor blanca de golpe y se acaba; de cada flor sale una cereza que se recogerá ocho o nueve meses más tarde.

¿Qué es un puerto seco?

Una aduana interior, tierra adentro, donde la carga se consolida y se despacha antes de bajar al puerto marítimo. Para un exportador de café es la última parada antes de que el contenedor salga del país.

De dónde salen estos datos

  1. Venezuela exporta solo el 10 % de su producción de café, con ingresos de 30 millones de dólares al año Fedeagro, 13 de agosto de 2025
  2. Fedeagro asegura que Venezuela exporta el 10 % de su producción de café El Nacional, agosto de 2025
  3. Municipio Andrés Eloy Blanco (Lara) Wikipedia en español
  4. Sanare Wikipedia en español

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